Publicidad:
Terra
La Coctelera

La chispa adecuada (Héroes del Silencio)

Las palabras fueron avispas / Y las calles como dunas / Cuando aún te espero llegar... / En un ataúd guardo tu tacto y una corona / Con tu pelo enmarañado / Queriendo encontrar un arco-iris infinito / No sé distinguir entre besos y raíces / No sé distinguir lo complicado de lo simple / Mis manos que aún son de hueso / Y tu vientre sabe a pan / La catedral es tu cuerpo... / Eras verano y mil tormentas, yo el león / Que sonríe a las paredes / Que he vuelto a pintar del mismo / Color / No sé distinguir entre besos y raíces / No sé distinguir lo complicado de lo simple / Y ahora estás en mi lista de promesas a olvidar / Todo arde si le aplicas la chispa adecuada / Mmm, la chispa adecuada / Mmm, la chispa adecuada /// Escribe con carbón y en mi pensamiento / Que cruzamos océanos de tiempo / Dibujando los garabatos de mis fantasías / Poco es tanto cuando poco necesitas. /// El fuego que era a veces propio / La ceniza siempre ajena / Y no serás del enemigo... / Ya somos más viejos y sinceros, y qué más da / Si miramos la laguna / Como llaman a la eternidad / De la ausencia / No sé distinguir entre besos y raíces / No sé distinguir lo complicado de lo simple / Y ahora estás en mi lista de promesas a olvidar / Todo arde si le aplicas la chispa adecuada / La chispa adecuada.

El rescate (Bunbury)

Desde la plaza de armas de un lugar cualquiera, te escribo una carta para que tú sepas lo que ya sabías, aunque no lo dijeras. Espero que llegue a tus manos y, que no la devuelvas. Que pagues el rescate que abajo te indico. Yo tampoco me explico, por qué no acudí antes a ti. Pero nadie puede salvarme, nadie sabe lo que sabes, y tampoco entregarían lo que vale mi rescate. No hay dinero, ni castillos, ni avales, ni talonarios, no hay en este mundo, -aunque parezca absurdo-, ni en planetas por descubrir, lo que aquí te pido. Y no te obligo a nada que no quieras. Las fuerzas me fallan, mis piernas no responden; te conocen, pero no llegan a ti. Decidí por eso mismo, un mecanismo de defensa. Presa como está mi alma, con la calma suficiente, ser más fuerte, y enfrentarme cuanto antes a la verdad, sin dudar un segundo, lo asumo, sólo tú puedes pagar el rescate. Devuélveme el amor que me arrebataste, o entrégaselo, lo mismo me da, al abajo firmante; pues no hay en este mundo, -aunque parezca absurdo-, ni en planetas por descubrir, lo que aquí te pido. Y no te obligo a nada que no quieras. Las fuerzas me fallan, mis piernas no responden, te conocen, pero no llegan a ti. Y no te obligo a nada que no quieras. Las fuerzas me fallan, mis piernas no responden, te conocen, pero no llegan a ti.